a p u n t e s VORAZ

Apuntes y opiniones sobre cine por los colaboradores de revista de Cine VORAZ

jueves, febrero 17, 2005

Mar abierto como el síntoma final de algo virulento o Usando una película como excusa para decir otra cosa.

Wim Wenders alguna vez habló de las libertades que permite trabajar en formatos mas baratos que el cine. Hablaba de sus accesibilidades, y eso por extensión permite pensar que los errores no serían tan cataclísmicos como suelen temer los productores de cualquier estudio en cualquier parte del mundo.

Ante eso, suceden 2 cosas, a veces juntas y otras por separado.

La respuesta primera es obvia, se empieza a trabajar en peliculas simples (no simplonas; al menos no necesariamente) y a registrarlas en formatos digitales, caseros o profesionales.

En segunda instancia, la pulsión se extrapola a los formatos clásicos. Casos como "Phone Booth", que a pesar de haber sido filmada en formato cine, fue rodada en tan solo 11 días y prácticamente en una sola locación; son ejemplos de como el germen contamina bondadosamente no solo a los seguidores del video.

Los casos en cine y en video se multiplican y asi nacen piezas como la cubana "Frutas en el café" de Humberto Padrón; mientras que en Chile "Y las Vacas vuelan" y "La Sagrada Familia".

Este año 2005 traía "Mar Abierto"("Open Water", 2003), una producción mínima, en que el tamaño del equipo técnico suena inverosímil: 2 personas, Chris Kentis y Laura Lau; entre ambos dirigieron, fotografiaron, grabaron y produjeron.

Era de suponer que era la oportunidad de confirmar una vez mas que "ese" cine era posible. Pero solo fue un caso más de una especia de "video esquizofrenia" que viene implícita en la "revolución digital", pareciera que algunos piensan que el formato digital tiene vida y que las películas se hacen solas, casi por voluntad propia del formato. La pieza se transforma en una lotería de actuaciones, soluciones, giros y no-giros: destruyendo incluso su supuesto de pilar fundamental; la calma del mar era potencialmente maleable hacia un escenario de suspenso envidiable. Pero fue invadido por sandeces donde una tiene el dudoso honor de destacar: la banda sonora compuesta de berrinches musicales latinoamericanoides.

Ante tan crítico fenómeno cabe preguntarse ¿es realmente difícil darse cuenta que el éxito del digital es circunstancial y no constituitivo?

Mientras tanto, "Mar Abierto" sigue en cartelera.
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